¿Cuáles son los diferentes tipos de cáncer de bazo?

El cáncer de bazo puede incluir cánceres primarios que se originan en el bazo, así como cánceres metastásicos que se extienden desde otras áreas del cuerpo. Este órgano del cuerpo tiene una colección muy grande de tejido linfático y como resultado, muchos cánceres del bazo son de naturaleza linfática. Los tratamientos disponibles varían dependiendo del tipo de cáncer y de cuánto ha progresado. La cirugía, la quimioterapia y la radiación son opciones potenciales de tratamiento para el cáncer de bazo.

Los cánceres linfáticos del bazo incluyen el linfoma de células T, el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. Los linfomas no hodgkinianos comunes que se encuentran en el bazo son: leucemia de células pilosas, linfoma de células del manto y diversas formas de linfoma de células B. Los linfomas se originan en las células que se encuentran en el tejido linfático y se pueden propagar rápidamente a través de la circulación linfática, presentando graves riesgos para la salud. El linfoma también puede propagarse de otras partes del cuerpo al bazo a través de la circulación linfática.

Los tumores primarios, particularmente el hemangiosarcoma, también pueden desarrollarse en el bazo. Estos tumores surgen de tejido no linfático en el bazo y pueden variar en términos de malignidad. El tratamiento para los tumores generalmente implica una cirugía para extirpar el cáncer, seguido por un tratamiento para matar cualquier célula cancerosa persistente en el cuerpo del paciente.

Los cánceres en otras partes del cuerpo pueden viajar al bazo. En estos casos, reciben el nombre de la parte del cuerpo en la que se originaron y se describieron como metástasis. Así, las personas pueden tener un diagnóstico como el cáncer de mama metastásico en el bazo. El tratamiento de estos cánceres puede ser más difícil, ya que su propagación a través del cuerpo los hace más difíciles de erradicar con eficacia, incluso con medicamentos.

Las personas con cáncer de bazo pueden experimentar síntomas como fatiga, pérdida de peso, sensibilidad abdominal e infecciones frecuentes. La imagen médica del bazo puede revelar la ampliación y es posible tomar una biopsia para el examen en un laboratorio para identificar el cáncer y determinar el estadio. Cuando se diagnostica, los pacientes pueden discutir las opciones de tratamiento con varios médicos para tener una idea de la gama de opciones disponibles para ellos. Es importante preguntar sobre el pronóstico con diferentes cursos de tratamiento para tomar una decisión informada sobre la opción más adecuada.

Los cánceres del bazo también pueden desarrollarse en animales, donde a menudo se notan demasiado tarde para que los tratamientos efectivos estén disponibles. Los dueños de mascotas pueden contraer cáncer más temprano tomando sus mascotas para chequeos veterinarios regulares y estar alerta a los cambios de comportamiento en sus animales.