¿Cuáles son los diferentes tipos de problemas de percepción?

La percepción ocurre cuando el cuerpo humano interpreta las señales que recibe del ambiente exterior. En esencia, cualquiera de los sentidos principales – ver, oír, saborear, tocar u oler – son filtrados a través de la percepción. Cuando un individuo experimenta dificultades en la interpretación de cualquier tipo de entrada sensorial debido a anomalías del sistema nervioso, fármacos u otros factores, los trastornos de la percepción – a menudo conocidos ampliamente como trastornos de procesamiento sensorial – resultan. Los problemas particulares de percepción incluyen trastornos de la percepción visual y trastornos de la percepción auditiva, tales como ver objetos en el orden equivocado o ser incapaces de distinguir los sonidos, respectivamente. Perder la sensibilidad al tacto, sabor u olor son también problemas potenciales de percepción.

Los problemas de percepción visual afectan la forma en que un individuo interpreta los estímulos dirigidos a los ojos. Un problema común ocurre en la organización o posicionamiento de objetos. Muchas personas, por ejemplo, invierten letras al leer una palabra, mientras que otras pueden confundir direcciones y percibir un objeto para estar a la izquierda cuando está realmente a la derecha. Pueden surgir dificultades similares al juzgar la distancia entre dos o más objetos o en los movimientos de coordinación en respuesta a los estímulos visuales. Algunas personas incluso tienen problemas para reconocer objetos por características habituales como forma o tamaño.

Los problemas de la percepción auditiva, por otra parte, tienden a obstaculizar la interpretación de estímulos recogidos del oído. Como tal, los sonidos se perciben anormalmente. Un individuo puede tener problemas para clasificar tanto las sutiles y grandes diferencias en los sonidos, dependiendo de la gravedad de la discapacidad. La amplificación de los sonidos podría ser mal interpretada también, lo que conduce a sonidos de fondo que abruman más cerca de los sonidos o sonidos que son inusualmente acelerado o ralentizado. Además, los sonidos en palabras pueden ser percibidos fuera de secuencia o mezclados juntos.

Los otros sentidos principales, como el gusto, el tacto y el olfato, también pueden clasificarse como distintas discapacidades perceptivas cuando se impide la entrada y la interpretación sensorial. La principal manifestación de estos problemas específicos se produce cuando la sensibilidad es mejorada o disminuida. En otras palabras, la capacidad de probar, sentir y oler son inusualmente afiladas o embotadas. En tales casos, distinguir entre varios estímulos puede ser severamente perturbado o incluso inexistente.

Los problemas de percepción también pueden ser reconocidos como discapacidades de aprendizaje en muchas regiones, dando así al individuo afligido a la educación especializada. Por ejemplo, un individuo que confunde visualmente la colocación de letras en una palabra no puede registrar y almacenar correctamente la palabra en el cerebro. La dislexia resultante compromete la capacidad del individuo para leer y entender la información correctamente. La clave para corregir los problemas con la percepción en un entorno estructurado a menudo consiste en simplificar los estímulos y reducir las distracciones externas.