¿Cuáles son los peligros de las plaquetas grandes?

Los peligros de las plaquetas grandes varían, dependiendo de la causa subyacente del aumento del tamaño de las plaquetas. En algunos pacientes, no pueden causar ningún síntoma o problemas, mientras que otros pueden desarrollar trastornos de sangrado y otros problemas médicos. Debido a que una serie de condiciones puede ser responsable de un aumento en el tamaño de las plaquetas, puede ser necesario realizar varias pruebas médicas diferentes para descubrir por qué un paciente tiene grandes plaquetas.

La macrotrombocitopenia, como se conoce formalmente, ocurre cuando las plaquetas normalmente pequeñas y altamente fragmentadas son más grandes de lo normal. Muchas personas que tienen grandes plaquetas también tienen un recuento de plaquetas reducido. El tamaño de las plaquetas puede ser genético, como se observa en personas con síndrome de Bernard-Soulier, síndrome plaquetario gris y anomalía de May-Hegglin. En otros casos, puede ocurrir en respuesta a problemas en la médula ósea, tales como cánceres que interrumpen la producción de células sanguíneas.

El problema más común experimentado por las personas con grandes plaquetas es el aumento de sangrado. Las plaquetas de gran tamaño no pueden coagular correctamente y, como resultado, el paciente puede sangrar libremente incluso de pequeñas lesiones, desarrollar hematomas sustanciales y experimentar sangrado interno que es difícil de detener porque la sangre no coagula. Esto puede llegar a ser muy peligroso si el sangrado es excesivo y cuando se produce internamente, el paciente puede no ser consciente de ello hasta que se ha producido una pérdida significativa de sangre.

También puede haber riesgos asociados con el trastorno subyacente que está causando las grandes plaquetas a desarrollar en el cuerpo. Las enfermedades progresivas que afectan a la médula ósea pueden llegar a ser fatales, y algunos trastornos de sangrado genético se asocian con problemas que van desde la pérdida de audición hasta deformaciones articulares. Conocer la causa de la variación en el tamaño de las plaquetas ayudará al médico a identificar riesgos adicionales para el paciente, además de desarrollar un plan de tratamiento.

Para los trastornos genéticos, una cura no es posible. Estos trastornos suelen diagnosticarse en la infancia cuando los padres notan que sus hijos tienen signos de un trastorno hemorrágico. Las técnicas para manejar tales trastornos pueden incluir medicamentos, transfusiones de sangre y ajustes de estilo de vida. Las personas con trastornos hemorrágicos deben tener cuidado con la exposición a las lesiones, y es importante asegurarse de que la condición se anote en los cuadros de pacientes para que los proveedores de atención sean conscientes de ello. En los casos en que la causa es algo que se puede tratar, la resolución de la causa debe obligar a las plaquetas a volver a un tamaño más convencional, y los problemas de coagulación del paciente debe llegar a su fin.