¿Cuáles son los síntomas más comunes de un esputo de hueso de la rodilla?

Los espuelas del hueso de la rodilla, también conocidos como osteofitos, pueden ocurrir en el extremo del hueso del muslo, hueso de la espinilla o tapa de la rodilla en áreas donde el cartílago se ha desgastado. Aunque el esputo no es doloroso en sí mismo, puede causar inflamación de los tejidos circundantes o puede contribuir al desarrollo de la osteoartritis. Los síntomas causados ​​por espuelas pueden ser tratados con antiinflamatorios no esteroideos, corticosteroides o cirugía.

La fina capa de cartílago que amortigua el área donde los huesos se encuentran en la rodilla puede comenzar a descomponerse. El cartílago puede desgastarse o desarrollar picaduras. Cuando esto sucede, los huesos tratan de compensar la pérdida de cartílago mediante el crecimiento de tejido óseo nuevo, o espuelas óseas. Los extremos del hueso se espesan y la articulación pierde su forma. Los espuelas óseas ocurren comúnmente en la rodilla, los pies, las manos, las caderas o la columna vertebral.

La mayoría de las veces, las espuelas no hacen daño, pero pueden causar problemas para los músculos, ligamentos, tendones, nervios o tejidos cercanos. El área alrededor del esputo puede llegar a ser roja e inflamada. Las personas con espuelas de huesos de rodilla también pueden notar síntomas de osteoartritis. Las articulaciones pueden perder rango de movimiento, se vuelven más rígidas que de costumbre, o tomar una forma deformada.

Otros síntomas del esputo del hueso de la rodilla pueden incluir dolor o una sensación de rejilla o captura cuando se mueve la rodilla. Un bulto notable se puede sentir a lo largo del interior de la rodilla. Pararse de una posición sentada o subir y bajar escaleras puede ser más difícil para las personas con esta condición. Con el tiempo, los músculos alrededor de la rodilla pueden volverse débiles debido a la falta de uso. La RM, tomografías computarizadas o rayos X de la rodilla mostrarán la degradación del cartílago y el desarrollo del esputo óseo.

Si el esputo del hueso de la rodilla no está causando ningún dolor o limitar el rango de movimiento, el médico probablemente no prescribirá ningún tratamiento. Por otro lado, si el paciente está experimentando dolor, hinchazón u otros síntomas, se pueden recetar fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Estos pueden incluir ibuprofeno sin receta, aspirina, naproxeno o cetoprofeno. Si los AINE no alivian los síntomas, puede sugerirse una inyección de corticosteroides en la articulación.

La cirugía se reserva con más frecuencia como tratamiento para los pacientes con síntomas del esputo del hueso de la rodilla que limitan severamente su vida cotidiana. La extracción del esputo puede realizarse artroscópicamente. En este procedimiento, se hacen varias pequeñas incisiones alrededor de la rodilla. Cuando el cirujano mira dentro de la rodilla con una pequeña cámara, el hueso de la rodilla se extrae con herramientas especiales. Una vez que el espolón óseo se saca, los síntomas deben resolverse.